De vez en cuando una disfruta del placer de leer artículos que defienden con pasión y argumentos contundentes los beneficios de la energía solar. Eso me pasó el otro día con el artículo ¿Por qué podría sustituir la energía solar a los combustibles fósiles? firmado por Antonio Ruiz de Elvira, en su blog El Porqué de las Cosas.

Ruiz de Elvira, autor de Quemando el futuro: clima y cambio climático (ed. Nivola) es Catedrático de Física Aplicada en la Universidad de Alcalá de Henares; su investigación se centra en la Física del Clima y de la Atmósfera de la Tierra.
El ser humano necesita energía como todos los seres vivos ya que es lo que nos permite mantenernos con vida, pero a diferencia del resto, también la necesita para otros usos (si bien íntimamente vinculados con la calidad de vida y, en algunos casos, la vida en sí, como podría ser la calefacción en sitios con temperaturas muy bajas). Energía para comunicarnos, para desplazarnos, para calentarnos. Es tan esencial que si desapareciera de repente las consecuencias serían catastróficas ya que todo depende de ella y más en la actualidad con el omnipotente Internet.

Y aunque somos conscientes de ello, no lo somos totalmente ya que si bien nuestro cuerpo de nutre de la energía solar, no la utilizamos para las estructuras sociales, sino que dependemos de las reservas fósiles y de las centrales nucleares.

Reservas fósiles

Si nos centramos en las primeras, estamos extrayendo 300 millones de años después de su formación, energía solar fósil acumulada en forma de carbón, petróleo y gas metano. El problema es que la estamos agotando a marchas forzadas sin importarnos destruir la reserva, el ecosistema, el medio ambiente: horadamos las montañas hasta que quedan reducidas a una llanura lisa, nos arriesgamos a vertidos que contaminan las playas y envenenan los animales de los que nos alimentamos. Como afirma Antonio Ruiz de Elvira «Nos destruimos a nosotros mismos. Parece estúpido y cruel». Lo es, señor Ruiz, pero no somos conscientes de ello.

Problemática canaria

Sin ir más lejos las Islas Canarias están sufriendo en estos días una decisión tomada en 2012 que podría ser catastrófica para su medio de vida: autorizar que Repsol realice prospecciones petrolíferas entre Lanzarote y Fuerteventura, a unos 60 kilómetros de sus costas. Una decisión que puede acabar con la única fuente de subsistencia de las Islas Canarias: el turismo, ya que cualquier vertido accidental podría causar un desastre natural de incalculables consecuencias.

De hecho, ya afecta en la actualidad el que proviene de los barcos que pasan por sus costas y manchan las playas con el denominado piche (bolas de alquitrán) que se pegan a los pies y a la ropa y que son tan desagradables de quitar. Ni que decir tiene la aberración medioambiental que supone hacer prospecciones petrolíferas a menos de 10 kilómetros de un espacio protegido de interés comunitario, parece que ya han olvidado que es Reserva de Biosfera.

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La limpia y barata energía solar

Es mucho más inteligente utilizar la energía solar ya que se repone y es inagotable. Según Ruiz de Elvira: «Con rendimientos del 10%, toda la energía que gasta hoy la humanidad en un año es lo que podemos extraer de la energía que llega del sol en 20 días».

Pero no la aprovechamos, preferimos acabar con un pueblo como el canario. El argumento esgrimido para rechazar la energía solar frente a la fósil es su coste, pero un descubrimiento reciente del equipo de J.D. Mayor ha abierto una puerta a la esperanza. Para separar el teluro del sulfuro de cadmio se utiliza cloruro del mismo material que presenta las desventajas de ser inestable, soluble en agua, altamente tóxico, y muy caro por las necesidades de su manipulación, lo que no ocurre con el teluro y el sulfuro.

El equipo de J.D.Major ha demostrado que el cloruro de magnesio funciona como separador tan bien como el cloruro de cadmio que se utiliza en la actualidad. Y el cloruro de magnesio se encuentra en cantidades ingentes en el mar, por ejemplo, y es inocuo.
¿Qué quiere decir ésto? Según Antonio Ruiz de Elvira que «celdas solares de pocas micras de espesor, fabricadas con teluro y sulfuro de cadmio y con cloruro de magnesio como separador/activador, pueden hacer bajar el precio de la energía solar diaria, actual, a niveles inferiores a los de la energía solar fósil».

Esperemos que con estos nuevos materiales la energía solar sea la energía del presente y del futuro: por nuestro bien y por el de nuestros hijos.